Por Nacho Lapuente
Publicado: Junio 26, 2010


 

Analizado para PS3 - Bienvenidos a Split Second, uno de los programas televisivos más brutales y feroces de la televisión. Hoy competirán 8 de los mejores y más despiadados pilotos del mundo en una carrera donde todo vale, incluso la destrucción masiva de sus circuitos. Así empieza el nuevo arcade realizado por Black Rock Studio, creadores de Pure, y producido por Disney.

 

Split Second nos trae ante nosotros un nuevo arcade de conducción, que bebe sobretodo de dos fuentes. De Ridge Racer toma la sencillez de los controles y la manera de ejecutar sus curvas exageradas mientras que de BurnOut, la gran referencia arcade de este género en estos últimos años, pilla la mecánica de juego y ese aroma de destrucción que tenía el juego de Criterion. Pero Black Rock también ha dotado a su obra de unos pequeños detalles "novedosos", que hacen que este juego tenga algo especial.

 


Carreras a ritmo de destrucción

 

Destrucción es la palabra clave de este Split Second. Los programadores no se han limitado a hacer pedazos los coches, sino que también han llevado la destrucción al entorno. Cada escenario está dotado de zonas "calientes" donde los competidores podrán interactuar con ellas para intentar sacarse de encima a sus rivales. Desde hacer explotar coches o autobuses, pasando por derrumbamientos de edificios y acabando con destrucciones más originales como el aterrizaje forzoso de un Boeing 747 que se lleva por delante todo lo que encuentra e incluso cambia el trazado del circuito. Para poder interactuar con el escenario los jugadores tendrán una barra dividida en 3 porciones que podrán ir cargando con derrapes y a través de coger el rebufo de los rivales. Un trozo de barra llena nos permitirá interactuar con el escenario para destruir a uno o a varios rivales a la vez y también nos dará la opción de activar algunos atajos que tiene cada circuito. Si somos capaces de rellenar las tres porciones, el juego nos permitirá hacer una jugada de destrucción masiva con lo que será más fácil sacarse de encima a los rivales. Otra posibilidad que nos permite el tener la barra llena es la de poder modificar el circuito a través de un ataque masivo.

 

 


 

Todas estas zonas "calientes" son fijas y siempre serán las mismas para cada circuito. Esto puede llevar a pensar al usuario que con el tiempo el juego irá ganando en monotonía. Y aunque a nivel visual y de sorpresa sí que es verdad que el juego con el tiempo dejará de sorprender, a nivel jugable no será así. Las "jugadas" para que tengan el efecto que desea el jugador deberán ser utilizadas teniendo en cuenta el momento que se ejecuta, la posición del rival o de los rivales y sobretodo que no repercuta también en la misma persona que ejecuta el destrozo. Estos factores hacen que no sea tan monótono a la larga el sistema de juego que ha dotado Black Rock a su obra.

 

A nivel gráfico el juego cumple perfectamente. El diseño de los coches es notable y a la altura de los grandes abanderados del género arcade de conducción. Aunque los vehículos son de marcas ficticias, muchos de los diseños se corresponden con modelos reales fácilmente reconocibles. Los destrozos de los vehículos también están muy bien recreados, aunque un paso por debajo del excelente motor de daños del Burnout.

 

El diseño de los escenarios también está a una gran altura. Gran variedad de escenarios creados con todo lujo de detalles y acompañados de una física, cortesía de Havok, muy espectacular que hará que el jugador se sienta dentro de una batalla campal con edificios derrumbándose a su alrededor, grúas que se llevan por delante a cualquier vehículo, coches y camiones que explotan arrasando con los participantes,…

 

El motor gráfico  también se caracteriza por no sufrir bajones de framerate en ningún momento, sea lo que sea que el jugador este viendo en pantalla. Aguanta como una roca las explosiones, colisiones, derrumbamientos y toda clase de efectos gráficos. Aunque hay que matizar un pequeño fallo que pasa en la versión analizada (Ps3) y es que cuando se consigue un logro hay un pequeño parón que aunque no repercute mucho, en algunas situaciones es un poco molesto.

 

A nivel sonoro el juego también luce espectacular. Los efectos de sonido acompañan con todo lujo de detalles lo que pasa en la pantalla. Desde los sonidos simples como el motor de los coches a los más trabajados como las explosiones están recreados con todo lujo de detalles, y la mezcla de audio en algunos momentos como el del 747 llevándose todo por delante en un aeropuerto es magistral.

 


 

La música, aunque no destaca y es fácilmente olvidable, hay que reconocerle una gran importancia a la hora de transmitir la intensidad y la locura que las carreras que Split Second recrean.

 

A nivel jugable el juego también es muy completo. El modo principal de un jugador se basa principalmente en una sucesión de episodios en las que tendremos que sacar una cierta puntuación para pasar a la siguiente. Cada capítulo se basa en carreras y en algunas pruebas diversas que intentan dar variedad al conjunto. Estas pruebas van desde time-attacks con todo el escenario intentando que  el jugador no llegue a tiempo a la meta, pruebas donde nos enfrentaremos a un helicóptero de combate que intentará que nuestro coche no consiga cierta puntuación a base de misiles o alguna prueba curiosa donde deberemos competir con unos camiones que dejan ir barriles explosivos con la misión de destrozar al jugador.

 

Cada vez que se ganan carreras o desafíos se nos darán unos puntos con los que se desbloquearán automáticamente coches y pruebas.Cada coche que desbloqueemos tendrá características diferentes que deberemos utilizar según la prueba o circuito donde nos encontremos. Para pasar de episodio deberemos ganar una carrera llamada elite en la que en teoría nos enfrentaremos a un desafío complicado, pero como veremos después, no es así.

 

El control es muy arcade, así que el jugador no deberá comerse la cabeza de como pillar las curvas de forma más perfecta o con la velocidad acertada. Aquí solo vale acelerar y aprovechar incluso las barreras de los circuitos para adelantar o no ser destruido por las jugadas de los contrarios.

 

La duración del juego es posiblemente uno de los puntos flacos de este, sobretodo en el modo 1 jugador. El problema radica en que el juego no es muy difícil y con nada que te pongas acabarás todas las temporadas con oro, incluso en las carreras elite que deberían ser más complicadas. Lo único que realmente pone a prueba a los jugadores más curtidos en este tipo de arcades son los desafíos, que aunque no son excesivamente complicados, sí que ofrecen una buena experiencia para los usuarios más "jugones".

 

El modo online sí que da el reto que no da el modo de 1 jugador. El participante podrá ir subiendo o bajando en un ranking dependiendo de cómo quede en las carreras o pruebas. Y el motor físico del juego hace que la competición en este modo sea totalmente impredecible, con lo que gana en emoción. La única pega que se le puede encontrar es el desequilibrio que puede haber entre jugadores que hayan desbloqueado todos los coches y los que no. Pero este fallo a la larga se resuelve, así que es un modo muy divertido, y que sobretodo, dará una gran duración al juego.

 


 

Lo que más nos ha gustado:

Nivel técnico altísimo, sobretodo la excelente física y la espectacularidad de sus escenarios y sus explosiones.

Nivel sonoro, que sin destacar, acompaña perfectamente a todo lo que pasa en pantalla.

Jugabilidad clásica a prueba de bombas.

Modo online muy divertido.

La incertidumbre de las carreras, sobretodo en multiplayer.

 

Lo que menos nos ha gustado:

Modo 1 jugador poco desafiante.

Pocos coches.

Nula personalización de los vehículos, que hace que a larga la gente utilice siempre los mismos según las pruebas.

 

Tres palabras para definir el título:

Destrucción, furioso, espectacular.

 

Influencias encontradas en el juego:

El juego viene influido sobretodo de dos de los grandes referentes en el género arcade de conducción, Burnout y Ridge Racer. Del primero coge la esencia de la destrucción en las carreras y su mecánica,mientras del segundo su jugabilidad y el diseño tanto de coches y circuitos.

 

Recomendamos Split Second a:

Gente que disfrute con los juegos de conducción arcade de calidad y sobretodo, que les interese jugar en online, ya que el juego en el modo 1 jugador se les quedará corto por falta de dificultad.

 

Gráficos 8'5 Jugabilidad 8 Sonido 8 Valoración Personal 8

 

Nota AnalisisJuegos: 8

 

 


 



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